#ElFilmSemanal: Le Mans 66 (Ford v Ferrari)

#EnGlobal: ✭✭✭✭✭✭✭✭✩✩

Brillante biopic de cuando Ford, liderados a inicios de los 60 por el visionario Carroll Shelby y su peculiar y grandioso socio y piloto Ken Miles, irrumpieron en el mundo de la competición del motor y desarrollaron el Ford GT que les llevó a plantar cara (y vencer) a la emblemática escudería del cavallino rampante de Enzo Ferrari en las 24 horas de Le Mans 66. No brillante tanto por veracidad de la historia (siempre el guión termina claudicando a favor del dramatismo en pos de tergiversar ciertos hechos, como que Ford no quería a Miles de piloto, o personificar a Leo Beebee como villano a la sombra de un influenciable Henry Ford II) como por ser una fiel representación de lo que cuesta desarrollar un coche de carreras y, sobretodo, amor no sólo por el mundo del motor y la competición, sino también por el coche: la máquina que se construye con mimo para acompañar al piloto en el asfalto. James Mangold, responsable de títulos tan dispares como Logan (2017), Knight and Day (2010) o Identidad (Identity, 2003), logra construir un film en un continuo crescendo, con unos interesantísimos protagonistas encarnados por Matt Damon y un absolutamente cautivador Christian Bale, y un equilibradísimo balance entre escenas de conducción reales y CGI, humor, acción, e incluso pinceladas de thriller para llevar al espectador de la mano durante dos horas y media intensas y que pasan en un suspiro, incluyendo 40 minutos finales de una muy realista recreación de las 24 horas de Le Mans 66 que hará las delicias de los fanáticos al motor.

Cuando en 2013 Ron Howard filmó Rush, el biopic sobre la rivalidad dentro y fuera de la pista, del piloto inglés James Hunt y el austríaco perfeccionista Niki Lauda en los 70, las imágenes de acción y el CGI empleado junto a la épica musical de Hans Zimmer conformaron uno de los espectáculos cinematográficos del mundo del motor jamás vistos, captando muy bien la emoción de una carrera de Formula 1. Pero 6 años después, ha sido James Mangold y su Le Mans 66 (Ford v Ferrari, 2019) el que se ha atrevido a plantar cara al film de Ron Howard, y puedo decir sin titubear que ha superado con creces a Rush. No en cuanto a épica ni música, pues el film de Mangold es más realista que espectacular (y usa mayoritariamente música real de la época para enfatizar y dar significado narrativo a los personajes); pero sí en cuanto a amor por las carreras, y aún más, por el coche de carreras. Y ese factor está bellísimamente transmitido por Damon y Bale y las escenas que comparten tanto en el garaje como en la pista de pruebas e incluso en la pista, pero también por un elenco de secundarios de lujo entre los que hay Jon Bernthal, Josh LucasNoah Jupe, el niño de Un Lugar Tranquilo (A Quiet Place, 2018) y que hará de Peter Miles, el hijo de Ken Miles (Bale).

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El guión, aun y estando escrito a ocho manos, es uno de sus puntos fuertes, “gazapos” históricos aparte, y junto el saber hacer de James Mangold en la dirección, el resultado es brutal. Saber captar el alma de la competición de Le Mans, y al mismo tiempo poblar el film de abundantes momentos de conversaciones, algunas de ellas muy técnicas, e igualmente bien enfocadas y apasionantes, es de mucho mérito: uno no va al cine a ver una película llamada Le Mans 66 (Ford v Ferrari) a ver a gente hablando, pero el poso que queda del film tras su visionado es, además de las impagables secuenciasde conducción, los momentos fuera de pista que hay en el film, nada gratuitos y con cierto aroma a thriller. Y es de más mérito aún cuando fotografía y montaje, y sobretodo sonido, son de una impecable factura técnica: ver este film en un gran cine dotado de Dolby Atmos es sencillamente impresionante, sobretodo con el esmero en recrear una época de la competición de motor totalmente mecánica y sin el tirano de la electrónica invadiéndolo todo. Y hay música original, por supuesto, a cargo de Marco Beltrami, pero está supeditada a la parte más cinematográfica de las carreras de Ken Miles más que a la parte humana del film. Y aunque dicha partitura bebe musicalmente de las ideas zimmerianas de la misma Rush e incluso de Dunkirk (2017), Beltrami no tiene, ni pretende, capacidad narrativa aquí: se queda en el cómodo sitio de espectador de la propia película. Para eso están las canciones escogidas minuciosamente para tal labor, con incluso un par de canciones fácilmente reconocibles actuando de leitmotiv, de un modo similar al que hace Martin Scorsese, y que de hecho ha rubricado recientemente en El Irlandés (The Irishman).

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Le Mans 66 (Ford v Ferrari) es, sin lugar a dudas, la versión (y visión) americana del mundo del motor, donde en Europa tenemos todos amor a Ferrari. Pero aquí, inteligentemente, no hay malos ni buenos sino rivalidad y un gran cuidado en querer plasmar las dos filosofías (americana y europea) al mismo tiempo que el guión se disfraza de buddy movie, haciéndose accesible, asequible y sobretodo ágil. En resumen, 150 minutos que no querrás que se acaben de un film que, de ser históricamente más fiel, estaríamos hablando de una obra de total referencia.

LE MANS 66 (FORD v FERRARI)
(USA, 2019; dtor: James Mangold)
Tono
Guión
Montaje
Actores
Sonido
Música
Foto
Visuales
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2 Comentarios

  1. Apta es, sinduda, lo que no sé es si se disfrutaría tanto. Funciona muy bien como mezcla de thriller empresarial y buddy movie, y en ese sentido es muy disfrutable, pero no deja de ser un biopic y obviamente el foco principal del film es la obsesión y el amor por construir el coche deportivo perfecto, apelando además (y mucho) a los sentimientos hacia la competición de motor.

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