#ElFilmSemanal: Mary Poppins Returns

#EnUnTwit:  ✭✭✭✭✭✭✩✩✩✩

Cincuenta y cuatro años han pasado desde que unos fenomenales Julie Andrews y Dick Van Dyke, una propuesta visual que mezclaba imagen real y dibujos animados adorables marca Disney y unas encantadoras canciones de los hermanos Richard y Robert Sherman, ya habituales en la empresa del ratoncito Mickey convergieran en el film Mary Poppins (1964) de Robert Stevenson. Y estas navidades de 2018, Disney ha estrenado la esperada continuación Mary Poppins Returns, y sí, las comparaciones son odiosas pero la secuela sale perdiendo respecto la original (y por mucho). Pero no pretendo decir que Mary Poppins Returns no termina de funcionar porque “la primera es mucho mejor”, sino, por decirlo de alguna forma, méritos propios. Porque, en definitiva, cuando mejor luce esta secuela es cuando homenajea a la original (el número musical de los faroleros, clara referencia al número de los deshollinadores, es buenísimo), como con las canciones: “Can You Imagine That?” (escena de la bañera) y “Trip a Little Light Fantastic” (el antes citado número de los faroleros) son de las mejores, pero harmónicamente son demasiado parecidas a la eterna “A Spoonful of Sugar” y quizá por eso son más recordables.

#EnProfundidad

Visualmente el film es muy atrayente, tanto en efectos especiales como con el especial esmero en la construcción de decorados, pero la dirección del largometraje es insulsa, sin alma y sin ningún sentido del ritmo, lo que conlleva una película donde incluso las escenas de acción en mundos fantásticos se hacen eternas, por muy vistosas que sean. Y dura más de 2 horas, lo cual no ayuda en nada. De verdad me cuesta entender por qué Disney sigue confiando en Rob Marshall para dirigir sus largometrajes insignia cuando es el autor de la entrega más aburrida de Pirates of the Caribbean (la cuarta) y el responsable de que uno de mis musicales preferidos de Stephen Sondheim, Into the Woods, tuviera una versión tan anodina en pantalla grande. Y de aquí puede venir que Emily Blunt no me convenza como Mary Poppins. No pretendo en absoluto decir que sea mala actriz, pero ni ella ni Lin-Manuel Miranda logran proyectar esa aura “cuqui” que lograban Julie Andrews y Dick Van Dyke (cuyo cameo es de lo mejor del film), y creo entrever que es más problema de dirección de actores y tono general de la película que de ellos mismos: el optimismo de Jack acaba convirtiéndolo en bobalicón más que entrañable, y Mary Poppins resulta más arrogante que mágica.

Y curiosamente, todo esto es el menor de los problemas cuando lo comparas con la neutra colección de canciones que acompañan al film. Moana, también de Disney y con una banda sonora genial de Mark Mancina, tenía unas pegadizas canciones de precisamente Lin-Manuel Miranda (el Jack de Mary Poppins Returns). Era obvio pensar que el talento conjunto de Marc Shaiman y Lin-Manuel Miranda sería el contratado para la música, pero aquí el actor, dramaturgo y compositor puertorriqueño se ciñó a un rol únicamente actoral. Con Shaiman al cargo de toda la música, pues, el resultado es una excelente partitura instrumental en términos narrativos y melódicos, y un auténtico gustazo el homenaje que hace a las melodías clásicas incluyendo arreglos y variaciones mezclándose con los nuevos leitmotivs, pero en cambio cojea demasiado en los momentos musicales, con canciones poco pegadizas y demasido neutras. Y el tono imprimido por Rob Marshall queda latente en las composiciones de Shaiman, donde incluso el estilo jazzístico con toques de big band son rara vez capaces de elevar el ímpetu general de la película. El caso es que mayoría de piezas son bonitas pero eres incapaz de tararear ninguna, y eso, en una secuela de Mary Poppins es poco mágico, con lo que el resultado general es, en términos poco técnicos, un “quiero y no puedo” de 130 minutos que no termina de cuajar en ningún momento.

Es innegable la entrañabilidad de la película y que su perspectiva familiar está bien pensada, pero cuando tantos factores primarios estropean su cohesión y su tono, y encima su larga duración provoca tedio, sabes que no estás ante un producto redondo. Y es una pena.

MARY POPPINS RETURNS
(USA, 2018; dtor: Rob Marshall)
Tono
Guión
Montaje
Actores
Sonido
Música
Foto
Visuales
✭✭✭✭✩✩✩✩✩✩
✭✭✭✭✩✩✩✩✩✩
✭✭✭✭✭✭✭✩✩✩
✭✭✭✭✭✩✩✩✩✩
✭✭✭✭✭✭✩✩✩✩
✭✭✭✭✭✭✭✩✩✩
✭✭✭✭✭✭✭✩✩✩
✭✭✭✭✭✭✭✭✩✩
GLOBAL
✭✭✭✭✭✭✩✩✩✩

 

3 Comentarios

      1. Tras indagar en la carrera de Emily Blunt me reitero: no es actriz de infantil, por lo tanto le falta “angel”…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s